Estado de la Salud de la Unión Europea: gasto sanitario y diferencias territoriales en urgencias, protesta contra el despido objetivo para bajas justificadas, salud reproductiva de personas con lesiones medulares, disruptores endocrinos en UCI neonatales y páginas web pro-anorexia

29 Noviembre 2019

¡Hola!

El abono de los medicamentos y la asistencia dental dispara el gasto sanitario de los ciudadanos en España.

Según el informe de la UE Estado de la Salud de la Unión Europea, los españoles gastan de su bolsillo un 50% más en salud que la media europea. Los gastos directos son iguales o más bajos si hablamos de seguros privados, atención hospitalaria o cuidados de largo plazo, pero están claramente por encima en lo relativo a medicamentos y en atención dental. España tiene un “amplio margen de mejora” en el uso de medicamentos genéricos para bajar estas cifras.

El informe sitúa a España como el país con mayor esperanza de vida (83,4 años, 2,5 más que la media), pero quienes superan los 65 años tienen más enfermedades crónicas, más dependencia y más síntomas de depresión que el promedio europeo. “Al vivir más años es lógico que se acumulen más comorbilidades”, explica el secretario general de Sanidad, Faustino Blanco. 

El documento también muestra muchas de las fortalezas de nuestro sistema sanitario: “España cuenta con una de las tasas de mortalidad más bajas por causas evitables y tratables, lo que indica que las intervenciones de salud pública y asistencia sanitaria son, en general, eficaces a la hora de prevenir la mortalidad prematura”, reza el informe. Una de las claves es el sistema de atención primaria, que “sigue siendo un elemento central”. “No obstante —advierte el informe—, las crecientes exigencias derivadas del envejecimiento de la población pueden hacer necesario un uso mayor y más adecuado de los recursos”.

El informe sobre el Estado de la Salud de la Unión Europea también alerta sobre las diferencias territoriales en la atención de urgencia.

Según los Indicadores Clave del Sistema Nacional de Salud de 2019, la tasa de mortalidad prematura isquémica es decir, las personas que fallecen en los 30 días posteriores a sufrir un infarto son dispares en función de la comunidad autónoma en que se sufra. “Esto pone de manifiesto las diferencias en la capacidad para prestar atención de urgencia de vanguardia y realizar intervenciones coronarias percutáneas primarias”, se asegura en el informe Estado de la Salud en la Unión Europea.

Para Javier Padilla, autor del libro ¿A quién vamos a dejar morir?, “la mortalidad por infarto es una de las variables más críticas para evaluar el desempeño sanitario, pero para dar respuesta al problema no solo debemos mirar los datos de acceso, sino cómo funciona el sistema y de qué manera se correlacionan los datos con variables determinantes sociales en salud”. Pone el ejemplo de Andalucía y el País Vasco, donde además de haber variables de nivel de vida, un Gobierno (el de Euskadi) invierte un 50% más en salud que otro. “Eso es una decisión política”, zanja Padilla.

Protesta contra la sentencia del Tribunal Constitucional que avala el despido objetivo para las bajas justificadas.

Bajo el lema ”No al despido por enfermar. Defiende tus derechos”, miles de trabajadores se concentraron ayer en todo el país, convocados por los sindicatos, contra la sentencia del Tribunal Constitucional que avala el despido objetivo para las bajas justificadas, en base al artículo 52.d del Estatuto de los Trabajadores impulsado por la reforma laboral de 2012. 

La vicesecretaria general de UGT, Cristina Antoñanzas, precisa: “Absentismo no es faltar al trabajo con una baja justificada.  Absentismo es no acudir al puesto de trabajo sin justificación alguna. Y no podemos confundir los conceptos”. Ha destacado que lo que ha avalado el Tribunal Constitucional “es poder despedir a un trabajador estando enfermo, poniendo así por delante de la salud de los trabajadores la productividad y la libertad de empresa”. Pero “si un trabajador va a trabajar enfermo, no solo pone en peligro su propia salud y la de sus compañeros y su propia recuperación, sino que, dependiendo del puesto de trabajo que tenga, puede poner en peligro su propia vida”.

El hospital Vall d’Hebron pone en marcha una unidad multidisciplinar para atender la salud sexual y reproductiva de personas con lesiones medulares.

De entrada, las mujeres con una lesión medular pueden tener hijos.  «Con respecto a la fertilidad, en las mujeres, sigue siendo la misma. Puedes tener una etapa de menorrea, pero luego se recupera el ciclo menstrual. Lo que cambian son algunos aspectos físicos y emocionales», ha explicado Karla Rojas, rehabilitadora de la Unidad de Lesionados Medulares del Hospital Vall d’Hebron. Si las tasas de embarazo se reducen entre estas pacientes no es por problemas de fertilidad, sino por la disminución de actividad sexual tras la lesión y la percepción de dificultad para asumir el embarazo o el cuidado de una tercera persona.

Cuando una paciente con lesión medular consigue quedarse embarazada, la unidad multidisciplinar de Vall d’Hebron intensifica el seguimiento: «Son más propensas a presentar úlceras por presión, espasticidad, trombosis venosa profunda, dolor neuropático o infecciones de orina», ha enumerado Rojas. El parto, además, puede ser natural y no por cesárea. En el caso de los hombres el abordaje es distinto, ya que la lesión medular sí provoca disfunción eréctil y problemas de fertilidad, porque hay cambios en la morfología y movilidad de los espermatozoides.

«Queremos aumentar la tasa de embarazos y queremos hablar de la sexualidad de la pareja. El espíritu de esta unidad es ser un referente en el Estado y dar un enfoque multidisciplinar que no ha habido hasta ahora», ha concluido Julio Herrero, jefe de la Unidad de Reproducción Asistida. Los especialistas han insistido en que el servicio está abierto a «todas las personas con lesión medular» y cada caso se estudia de forma personalizada. Esperan atender una treintena de pacientes cada año.

Presencia de Bisfenol-A (BPA) y Parabenos (PBs) en una amplia gama de productos utilizados en las UCI neonatales.

Un equipo de científicos granadinos ha advertido por primera vez de la presencia de Bisfenol-A (BPA) y Parabenos (PBs) en una amplia gama de dispositivos médicos plásticos, textiles y productos de cuidado personal, incluyendo pomadas y suplementos nutricionales, que se utilizan habitualmente en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) de los hospitales y que entran en contacto con los recién nacidos. El artículo lo publica la revista Environmental Health Perspectives.

Los investigadores advierten de que los bebés están expuestos de forma inadvertida a BPA y PBs, a través de múltiples vías de exposición, tanto dérmica, digestiva, respiratoria, como intravenosa o parenteral. Señalan que es urgente implementar medidas preventivas que incluyan tanto cambios de protocolos clínicos como uso de materiales libres de disruptores endocrinos. Los propios investigadores están desarrollando nuevos protocolos de trabajo que pretenden disminuir la exposición de los niños a estos y otros factores medioambientales.

Una creciente red online pone en contacto a millones de adolescentes que cultivan la delgadez extrema.

Las páginas web pro-Ana y pro-Mia, como se denomina en este neolenguaje digital al fomento de la anorexia y la bulimia, han aumentado un 470% en el último periodo según los datos estudiados por la Agencia de Calidad de Internet (IQUA), y el 75% de los usuarios son menores de edad. El fenómeno fue descubierto por sanitarios hace años tras observar que las nuevas pacientes con anorexia y bulimia conocían y compartían trucos para adelgazar y disimular su trastorno más propios de veteranas. 

La Guardia Civil lleva años alertando sobre estos contenidos en la red, pero, al no ser ilegales, no pueden actuar. El Gobierno de la Generalitat y el Consejo Audiovisual de Cataluña han avanzado en este sentido: el pasado mes de marzo el Parlamento autonómico aprobó, de forma unánime, un decreto ley que actúa contra esas páginas a través de la modificación del Código de Consumo catalán, que permite sancionar con hasta 100.000 euros a empresas, plataformas y servicios digitales que alojen este tipo de contenidos.

Teresa Plana, psiquiatra del Clínic de Barcelona, indica que “presentan contenidos muy peligrosos” como, por ejemplo, las carreras de kilos, para ver quién pierde más peso. Y el tono de los mensajes, “suele ser negativo hacia uno mismo, incitando al autocastigo no solo mediante conductas nocivas en cuanto a la alimentación, sino también hacia la valoración sobre uno mismo, a menudo cercana al desprecio del propio cuerpo y de la propia persona”. Esas webs dificultan los tratamientos porque “suelen dar mensajes donde se hace creer al paciente que no está enfermo y que lo que hace es seguir un estilo de vida”.

Durante la semana, las redes sociales también destacaron otros temas de interés. Aquí hay algunos que fueron compartidos en Twitter:

¡Buen fin de semana!

Teresa González