Acuerdo de investidura en materia sanitaria, líneas de actuación de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos, cierre de paritorios en zonas despobladas, Ana Cobos, pionera de la vitrificación de ovocitos, riesgo de cáncer en bebés concebidos por FIV y solución para el ductus de bebés prematuros

03 Enero 2019

¡Hola!

El acuerdo para formar Gobierno entre PSOE y UP en materia sanitaria busca dejar sin efecto varias medidas aprobadas previamente por el PP. 

Además de la aprobación esta legislatura de una ley para la eutanasia, una de las propuestas más importantes recogidas en el texto es “la eliminación progresiva de los copagos introducidos en 2012 a lo largo de la legislatura“. El más destacado es el que aumentó, según la renta, la aportación de los trabajadores activos del 40% a una horquilla del 40% al 60%, mientras los pensionistas pasaban a asumir el 10% del coste (hasta entonces estaban exentos). Otras medidas son la universalización de la sanidad pública, de la que el PP excluyó a algunos colectivos o la introducción progresiva de la atención a la salud bucodental en cartera de servicios del SNS.

La medida de mayor calado presupuestario es la que prevé ampliar los recursos destinados al Sistema Nacional de Salud, alcanzando una inversión en servicios públicos propia de otros Estados de la zona euro durante la legislatura, hasta lograr el 7% del PIB en 2023. El acuerdo también prevé aumentar los recursos para el Fondo de Cohesión Sanitaria, destinados a compensar a aquellas comunidades autónomas que atienden a pacientes derivados desde otras partes de España.

El acuerdo también pretende garantizar  la presencia médica a domicilio en las poblaciones que no tienen centro de salud.

Telecomunicaciones, sanidad y apoyo al empleo en el ámbito rural marcan las medidas destinadas a la “España vacía“: el acuerdo garantiza el acceso a la atención sanitaria a domicilio cuando no exista un centro de salud en la población. El texto recoge el guante de las crecientes reivindicaciones de la España que no baña el mar (más de 1.300 municipios no llegan a los 100 habitantes).

Tomás Toranzo, presidente de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), explica en una entrevista cuáles son sus líneas prioritarias de actuación en 2020.

“El principal reto es lograr un Gobierno y una Administración pública en condiciones que sepan entender las necesidades de los profesionales sanitarios“. También apunta a cuestiones como el desarrollo de la carrera profesional o la prórroga para la jubilación más allá de los 65 años, o los incentivos profesionales ligados a la productividad, al desarrollo profesional y al desempeño.

Menciona también el problema de la estabilidad en el empleo: “hay una tasa muy alta de interinidad que impide el progreso laboral y personal de los profesionales que trabajan en sanidad. Los concursos de traslados deben convocarse de manera armonizada en todas las CC. AA. para que tenga un desarrollo igual en todo el SNS”. Consulta la entrevista completa aquí.

Los gobiernos autonómicos rechazan secundar el cierre de paritorios en zonas despobladas que ha emprendido la Xunta en Ourense.

Empiezan a denunciarse las primeras consecuencias del cierre de las urgencias pediátricas y el paritorio del hospital comarcal de Verín (Ourense), donde daban a luz mujeres de 11 ayuntamientos gallegos. La Xunta justifica la clausura con que en este hospital solo nacieron el año pasado 89 bebés y esgrime una recomendación incluida en una guía del Ministerio de Sanidad de 2009, donde se considera prudente no dotar de maternidad a aquellos centros que no superen los 600 partos al año “excepto que razones de tiempos de desplazamiento o accesibilidad así lo aconsejen”. En España, medio centenar de hospitales públicos están por debajo de ese número y son muchos los privados en idéntica situación. Ninguna de las comunidades con los registros más bajos se plantea, sin embargo, seguir la senda emprendida por la Xunta.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, sostiene que ha impulsado la clausura de la maternidad en favor de la seguridad de las mujeres, por la pérdida de pericia de los profesionales cuando la actividad es baja, y de los bebés, porque “no hay pediatras” que quieran trabajar en Verín. El Gobierno gallego ha recibido el apoyo de la Sociedad de Pediatría de Galicia, que no ve justificado mantener en Verín un servicio para atender partos de bajo riesgo con la escasez de especialistas que sufre España.

La Sociedad Española de Neonatología discrepa. “No se puede dejar desamparada a la gente que vive en las zonas rurales; si se recorta en asistencia médica, se despoblarán por completo”, aduce Máximo Vento, presidente de la Sociedad Europea de Neonatología y de la española (SENeo). Reconoce que la experiencia de los facultativos es el principal factor de éxito en cualquier intervención médica pero apunta que el segundo es la inmediatez en la asistencia. Señala que “hay que buscar soluciones imaginativas y cambiar el rígido sistema legislativo español”. Afirma que la ausencia de pediatras “se puede solventar con los anestesistas, que pueden reanimar perfectamente a un neonato”. Y puntualiza que esto resulta “bastante más fácil que trasladar a una mujer para que dé a luz en un hospital a 70 kilómetros ”.

El neonatólogo pone el ejemplo de Canadá, donde la falta de pericia derivada de los escasos partos la solventan “con la rotación, un par de semanas, de todos los médicos de los comarcales a uno de los grandes hospitales” en donde realizan intervenciones y se ponen al día en las nuevas técnicas. 

El trabajo de Ana Cobo sobre vitrificación de óvulos, entre los mejores de la historia de la Sociedad Americana para la Medicina Reproductiva

Ana Cobo, directora de la Unidad de Criobiología de Instituto Valenciano de Infertilización (IVI) Valencia, impulsó la utilización generalizada de la vitrificación de óvulos en la práctica clínica diaria hace poco más de 10 años, convirtiéndose en una investigación pionera a nivel mundial en cuanto a aplicación clínica del método», indica una nota informativa del IVI. 

La relevancia científica, médica y social de este estudio le sitúa como uno de los 25 trabajos más importantes de la historia de la Sociedad Americana para la Medicina Reproductiva, una de las más importantes a nivel mundial.

Según investigaciones llevadas a cabo en Dinamarca, los bebés concebidos con embriones congelados tienen un riesgo ligeramente mayor de padecer cáncer.

Al investigar los registros de salud de más de un millón de niños daneses, los investigadores han descubierto que los bebés concebidos mediante reproducción asistida tienen más del doble de probabilidades de desarrollar cáncer infantil, con especial incidencia en la leucemia y neuroblastoma. Los resultados han sido publicados en la revista científica JAMA.

La autora principal del estudio, Marie Hargreave, del Centro de Investigación de la Sociedad Danesa del Cáncer, ha insistido en la necesidad de aumentar la investigación para validar los hallazgos de su grupo. Además, ha continuado, “es importante subrayar el hecho de que el mayor riesgo es muy pequeño para el individuo, ya que el cáncer infantil es muy raro“.

Dinamarca tiene una de las tasas más altas de tecnología de reproducción asistida en el mundo. De hecho, en el año 2018, el 9.8% de los recién nacidos allí habían sido concebidos con tratamientos de fertilidad.

Una técnica ideada en el hospital Gregorio Marañón consigue solucionar el ductus percutáneo, una dolencia de los prematuros, y evitar la operación a corazón abierto.

Al nacer prematuro permanece abierta una cavidad entre el corazón y los pulmones que se cierra sola con la propia respiración en el resto de los bebés. Si no se soluciona con restricción de líquidos y diuréticos, como primera opción; ni con ibuprofeno, como segunda, la tercera vía ha sido tradicionalmente una operación a corazón abierto. Hasta hace unos años, cuando en el hospital Gregorio Marañón de Madrid idearon una solución cuyo uso regular han aprobado este año las agencias de medicamentos de Estados Unidos y Europa. 

Se trata de la utilización de un dispositivo minúsculo que se venía utilizando para procedimientos similares en bebés mayores. “Se introduce una vía por el fémur que llega al corazón. Por ahí se mete el dispositivo, que se suelta en el lugar preciso, se abre y tapona el orificio”, explica el doctor José Luis Zunzunegui, jefe de la Unidad de Hemodinámica Infantil del centro. Vieron también que la recuperación de los bebés prematuros y el tiempo que tenían que pasar intubados era menor que el de los que se sometían a la operación, según un estudio que publicó el doctor Alejandro Rodríguez Hogando. Zunzunegui asegura que con esta técnica en 24 o 48 horas se normaliza la función pulmonar, algo que con cirugía tarda entre una y dos semanas.

En toda Europa, cada año nacen 3.000 bebés con este problema, y en la mayoría de los casos se logra solucionar con las dos primeras líneas de tratamiento. Desde 2011 en el Gregorio Marañón solo la han aplicado a poco más de medio centenar de bebés, y la mayoría fueron referidos por otros hospitales. El problema es que exportar la técnica no es sencillo. “Esto es un trabajo en equipo. Desde las enfermeras, a los neonatólogos y el intensivista tienen que aprender a hacerlo, a trabajar coordinadamente para que salga bien, así que no basta con comprar el dispositivo para aplicarlo».

Durante la semana, las redes sociales también destacaron otros temas de interés. Aquí hay algunos que fueron compartidos en Twitter:

¡Buen fin de semana!

Teresa González