Relación entre contaminación y riesgo de padecer osteoporosis, calendario de vacunación de la Asociación de Pediatría Española, primer trasplante triple en paciente pediátrica, relación entre insomnio y desarrollo de Alzhéimer y procedimiento de exclusión de los Sysadoas para la artrosis

10 Enero 2019

¡Hola!

Un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) demuestra que la contaminación también afecta a nuestra masa ósea.

Mientras los científicos y la Organización Mundial de la Salud reaccionan ante las declaraciones de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien afirmó que «nadie ha muerto de contaminación», este estudio demuestra que la exposición diaria a las partículas contaminantes (PM2,5) del exterior está estrechamente vinculada con el riesgo de padecer osteoporosis.

El hueso es dinámico y tiene procesos de regeneración natural, pero al ser expuesto a las partículas PM2,5, cuya densidad no para de aumentar, también reacciona y sus cavidades se multiplican o acentúan. «Hemos detectado una clara pérdida de la masa ósea. Esto se debe a que la inhalación de partículas contaminantes provoca estrés oxidativo e inflamaciones», asegura Otavio Ranzani, principal autor del estudio, publicado en Jama Network Open

Para Aurelio Tobías, investigador del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del CSIC, este estudio es una evidencia más de cómo la contaminación induce una gran cantidad de síntomas preocupantes. «Las partículas PM2,5 son tan pequeñas que se meten en todas partes. Son capaces de ir hasta el útero, el cerebro y los conductos sanguíneos. No me extraña para nada que también ataquen los huesos», explica. 

En España, cerca de tres millones de personas tienen osteoporosis. La doctora Montserrat Romera, asegura que «no hay que alarmar a la población, pero sí que es importante prevenirla». Ranzani asegura que es necesario hacer más estudios en Europa (el trabajo fue realizado en el sur de la India). «Este trabajo es una gran novedad y una alarma para reaccionar a escala internacional. En Europa no estamos en zona segura […]». De hecho, el año pasado, investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid también demostraron que la contaminación del aire es un factor asociado a las fracturas de cadera

La Asociación de Pediatría Española (AEP) denuncia que es necesario un acceso gratuito y universal a las vacunas para todas las familias.

Los expertos aseguran que su calendario «se ha basado en la evidencia científica existente sobre la eficiencia, eficacia y seguridad de las vacunas y la epidemiología de las enfermedades inmunoprevenibles en España». El coste de las vacunas incluidas que no están subvencionadas ascendería a casi 1000 euros por menor. Algunas de ellas son: la dirigida contra el meningococo B, el rotavirus, el virus del papiloma humano (en el caso de los chicos), una dosis de la tetravalente frente a la meningitis (serogrupos A, C, W, Y) y la tosferina en adolescentes. 

Si no se financian, una de las opciones que plantean es aplicar el copago, que ya actúa en el Sistema de Salud Pública para diversos medicamentos. «Con este sistema las familias tendrían que pagar un 40% del medicamento, yo creo que esto facilita mucho que los padres inmunicen a sus hijos, pero no es el objetivo último, nuestro objetivo es que los padres no paguen las vacunas. Que no paguen nada», explican desde el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP).

Por otro lado, felicitan al Ministerio de Sanidad por elaborar un «calendario común para toda la vida» al que ha incorporado en los últimos años la vacunación antineumocócica y frente a la varicela, el adelanto a los 12 años de la inmunización frente al virus del papiloma humano (VPH) en chicas y contra el meningococo (A,C, W, Y). «La verdad es que el calendario del Ministerio es muy bueno, pero nosotros tenemos que buscar la excelencia», explican desde la AEP.

Iria, de diez años, la primera paciente pediátrica con trasplante triple de corazón, hígado y riñón.

La pequeña padece un trastorno llamado nefronoptisis tipo 9, que provoca graves alteraciones y daños en el desarrollo de los órganos. La operación de corazón se produjo cuando tenía apenas cinco meses de vida y, hace poco más de dos meses, se sometió a un doble trasplante de hígado y riñón. Todas las intervenciones se realizaron en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona.

Es la primera vez que se hace esta doble intervención «en una niña que ya había recibido previamente un trasplante de corazón», según explica Ramón Charco, jefe del servicio de Cirugía Hepatobiliopancreática y Trasplantes del centro catalán. «Hacer un doble trasplante en una paciente ya trasplantada es una operación de una gran complejidad, sobre todo por el mantenimiento de la anestesia. Muy pocos centros pueden hacerlo», subraya.

Según datos del hospital, no hay ningún otro caso documentado en el mundo que haya vivido tanto tiempo con esta patología. De hecho, la mayoría de los pacientes con mutación en el gen NEK8 no superan el periodo fetal o mueren durante los primeros meses de vida. 

Dos meses después de la intervención, Iria se encuentra en buen estado y sus órganos están respondiendo bien al trasplante. «No hay riesgo de que la fibrosis causada por la enfermedad vuelva a reproducirse en los órganos trasplantados», aclara Charco.

Un estudio de la Fundación Pasqual Maragall ha encontrado modificaciones en la estructura cerebral que sugieren un vínculo entre el insomnio y el desarrollo de Alzhéimer.

La investigación, publicada en la revista Alzheimer’s Research and Therapy, constató que aquellos participantes con trastornos del sueño tenían un menor volumen en regiones cerebrales como el precúneo o el córtex cingulado posterior: «Son áreas que participan en redes que trabajan en el funcionamiento de la memoria, el rendimiento… En estas áreas es donde se acumula el daño neurológico en las etapas iniciales del Alzhéimer. Aquí puede ser que estén acumulando daño o que, ya de por sí, tengan menos volumen», explica Oscar Grau, primer firmante del estudio. 

Además, la investigación ha encontrado cambios en la sustancia blanca del cerebro —donde están los axones, los cables que conectan unas neuronas con otras—. «Sabemos que una disrupción de esta sustancia puede tener un efecto en la cognición (…)», apunta Grau. También ha constatado que los efectos del insomnio están potenciados en los portadores de la variante genética APOE-ε4 —el que confiere un riesgo más elevado de padecer Alzhéimer—. 

Otros estudios ya habían relacionado los trastornos del sueño con un alto riesgo de demencia, por ejemplo el publicado en 2018 en la revista Alzheimer’s & Dementia. También se ha demostrado que hay un incremento de las proteínas tau y beta-amiloide —biomarcadores del Alzhéimer— en líquido cefalorraquídeo durante la privación aguda del sueño, como en este estudio publicado en Annals of Neurology. Además, investigadores suecos han descubierto que, tras someter a hombres jóvenes sanos a una noche sin dormir, los niveles en sangre de la proteína tau son más altos.

«El insomnio es un factor de riesgo. No causa, per se, Alzhéimer, pero aumenta el riesgo de demencia. Pero los mecanismos no quedan claros. Lo que sabemos es que durante la noche, el cerebro aprovecha para eliminar las proteínas de desecho», valora Albert Lleó, director de la Unidad de Memoria del Servicio de Neurología del Hospital Sant Pau de Barcelona. Sobre los estudios publicados, el neurólogo opina que «demuestran que el insomnio produce alteraciones biológicas», pero matiza que «para que estas alteraciones sean relevantes, los trastornos del sueño tienen que durar muchos años y también depende de su intensidad».

Sanidad ha iniciado el procedimiento de exclusión de los Symptomatic Slow Acting Drug for OsteoArthritis (Sysadoas) para la artrosis.

La Dirección General de Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia ha iniciado el procedimiento relativo a la exclusión de la financiación de estos medicamentos. Una de las razones que aduce es la controversia científica en relación con su eficacia. Sin embargo, los propios análisis de la bibliografía incluida en el informe del Ministerio avalan su uso. 

Los pacientes con artrosis pueden convivir hasta 30 años con la enfermedad, sin embargo, el arsenal terapéutico disponible para tratar esta patología es muy limitado. En la actualidad, el tratamiento farmacológico cubierto por la prestación farmacéutica del SNS se reduce a Sysadoas, analgésicos (incluidos los opioides) y AINE. No obstante, el uso tanto de analgésicos como de AINE a largo plazo en pacientes con artrosis podría generar importantes problemas de salud añadidos, al tratarse de pacientes en su mayoría polimedicados y con comorbilidades.

La artrosis está considerada como la enfermedad reumatológica más frecuente. De hecho, la Encuesta Nacional de Salud de España (ENSE), relativa al año 2017, revela que es la principal patología crónica entre las mujeres de más de 15 años de edad. 

Durante la semana, las redes sociales también destacaron otros temas de interés. Aquí hay algunos que fueron compartidos en Twitter:

¡Buen fin de semana!

Teresa González